La primera imagen que se viene a la cabeza en el imaginario de los ebanistas es un cepillo y la viruta que produce. Pero la increible variedad de cepillos que existío hasta comienzos del siglo pasado ha desaparecido y hoy sólo se consigue un Stanley No. 4. Se nos ha olvidado el placer de trabajar en silencio y se ha perdido ese toque que sólo una herramienta manual le da a un objeto. En estos días fabrique su propio cepillo y descubra el placer de trabajar con una herramienta verdaderamente afinada.
Duración: 2 días.
Costo por persona: $160,000 más materiales ($120,000)